Mancora y las varias caras de un mismo día.

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Por: Victoria

Pese a que nuestro destino era Máncora, por alguna loca razón terminamos en Tumbes, al lado de la frontera con Ecuador. La “loca razón” tiene su explicación: habíamos tomado un bus que nos indicaba que alrededor de las seis de la mañana estaríamos en Máncora. Cuando desperté, en medio del recorrido, por los halos de luz que entraban por las ventanas, miré la hora, “Son las 4, falta un rato” pensé. Cuando me doy vuelta para dormir un rato más, veo, por la ventana con su cortina apenas corrida, unos carteles un tanto sugerentes: Restaurante Máncora, Tienda Máncora Beach… ¡Gracias por su visita! Lo despierto rápido a Andrés, ¡Estamos en Máncora!, en realidad, nos estábamos yendo de Máncora. Andrés sale corriendo para hablar con el chofer del bus y vuelve sin suerte: aparentemente son buses cerrados entre donde van los pasajeros y los que manejan. Seguir leyendo

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Trujillo: Historia, Playas & Posters de Bruce Lee

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Por: Victoria

Encontrarme en una ciudad nueva, que nunca antes visité, tiene mucho de expectativa, bastante de atención y un tanto de sorpresa.

Reconozco que no soy de aquellos que suelen llegar y sorprenderse por completo del lugar que están visitando. Soy, más bien, un poco obsesiva una vez que elegimos el destino: miro todas las rutas y caminos posibles de acceso, leo cuando y como se fundó la ciudad, busco historias y leyendas, busco arte local, posibilidades y rutas para hacer autostop…  algo que un poco cambiará cuando no hagamos más los “viajes cortos” para emprender nuestro proyecto “destino México en Combi”.

El punto es que con Trujillo sí me paso lo de la sorpresa absoluta. Nuestra ruta inicial, después de Lima, era otra. Terminamos, por cambio de elección, en el norte peruano. Nuestra estadía en la ciudad se puede dividir en dos etapas: una de balneario y otra en la ciudad, propiamente dicha. Nos encontrábamos a unos 550 Km. de Lima. Seguir leyendo

Lima: Ciudad de Contrastes

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Por: Victoria.

Después de 19 horas de viajes entre buses, esperas, aviones y conexiones, nos recibió una Lima en la sintonía de siempre: nublada. Saliendo de migraciones del Aeropuerto Internacional Jorge Chávez y luego de arduas negociaciones con taxistas, encontramos al indicado que por 50 soles (USD 14 aproximadamente) nos llevó hasta el barrio limeño que elegimos para quedarnos unos días: Barranco. Seguir leyendo